Un post olvidado, pero cuyo contenido compartimos en grado sumo, y con el cual nos topamos por accidente. Del blog http://blogmalayo.blogspot.com de Jontxu
"Soy de los que piensan que todos los héroes de la historia hicieron más mal que bien por hacer pensar a las personitas que siempre habría un alma superior que solucionaría sus vidas venciendo en batallas contra diferentes causas, que sería el más talentoso en tal o cual cosa o que aparecería incomparablemente mejor parecido en la camiseta conmemorativa de turno. Sus leyendas son, por contradictorio que parezca, asesinas del individualismo, creadores de auténtica mediocridad humana (yeah!). Los ídolos hay que matarlos antes de que te maten a ti.
De todas formas, siempre hay personas que, con sus pequeños actos, me han inspirado o dado energía precisamente cuando más me faltaban. Este señor que berrea al frente de la primera foto es Martin Sorrondeguy con su última banda Limp Wrist. El individuo en cuestión es de los principales culpables de que, al descubrir su primera banda Los Crudos, empezara a interesarme de verdad por el mundo punk doce años atrás. Y de que recuperara más tarde cierta "esperanza" (al ver su documental “Beyond the screams”) por toda esta parafernalia cuando empezaba a interesarme tres leches.
"Soy de los que piensan que todos los héroes de la historia hicieron más mal que bien por hacer pensar a las personitas que siempre habría un alma superior que solucionaría sus vidas venciendo en batallas contra diferentes causas, que sería el más talentoso en tal o cual cosa o que aparecería incomparablemente mejor parecido en la camiseta conmemorativa de turno. Sus leyendas son, por contradictorio que parezca, asesinas del individualismo, creadores de auténtica mediocridad humana (yeah!). Los ídolos hay que matarlos antes de que te maten a ti.
De todas formas, siempre hay personas que, con sus pequeños actos, me han inspirado o dado energía precisamente cuando más me faltaban. Este señor que berrea al frente de la primera foto es Martin Sorrondeguy con su última banda Limp Wrist. El individuo en cuestión es de los principales culpables de que, al descubrir su primera banda Los Crudos, empezara a interesarme de verdad por el mundo punk doce años atrás. Y de que recuperara más tarde cierta "esperanza" (al ver su documental “Beyond the screams”) por toda esta parafernalia cuando empezaba a interesarme tres leches.













